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¿Quién dijo que los diamantes fueran sólo cosa de mujeres?

Cartier reinventa los códigos y escribe un nuevo uso en la joyería.

La casa de joyería de lujo Cartier rompe con todas las reglas y revoluciona la piedra más grandiosa y valorada del mundo de la joyería. Si algo tiene esta Maison es que ha sabido adaptarse a las tendencias y las temporadas, a los clientes de siempre y a las nuevas generaciones y, por eso, ahora va más allá y los hombres se convierten en protagonistas.

El diamante cuenta con una gran seña de identidad, de lujo y de exclusividad, pero estamos habituados a verlas solo en mujeres. Hasta que llegó Cartier para reinventar los códigos y escribir un nuevo uso. 

Cartier reinventa el diamante. Los superpone, alimentando el volumen; lo que permite a los expertos experimentar con el engaste y el pavé tanto en joyas nuevas como en los grandes clásicos de la casa. Con toda esta innovación y estas ganas de crear, la casa joyera lanza tres nuevas joyas para hombre; para un hombre contemporáneo y atrevido, pero sin dejar de lado la elegancia que le caracteriza.

Tres joyas masculinas con toda la esencia de la Maison: un alfiler de corbata en forma de clavo perteneciente a la colección ‘Juste un clou’ en oro blanco, un clip de bolsillo con su icónica panthère para crear un efecto de “pantera escondida” con esmeraldas y broche de ojal en oro blanco de 18 quilates, 5 diamantes en forma de pera y 20 diamantes talla brillante de 2.40 quilates en total.

Sin duda tres toques de estilo y distinción que marcarán la diferencia.

Alfiler de corbata Juste Un Clou de Cartier en oro blanco con diamantes.

Broche de Cartier en oro blanco y diamantes

Más que un clavo

Además, Juste un Clou, la colección de Cartier que rompió con los esquemas de la joyería tradicional gracias a su creador Aldo Cipullo, se reinventa en 2018.

1969 fue el año que dio vida a esta joya, momento en el que Aldo Cipullo se unió al equipo de diseño de Cartier en Nueva York. Con tan solo 23 años, este bon vivant originario de Roma, cayó rendido a los encantos de la Gran Manzana y encontró en los diseños de su entorno una fuente inagotable de inspiración. Inmerso en este ambiente de transformaciones sociales, Cipullo tuvo la genial idea de crear piezas de joyería que rompieran por completo con las formas y estándares tradicionales.

Bajo esta visión, un clavo se convirtió en un brazalete de oro, reflejando el nuevo espíritu de Cartier. Y así es como la Maison volvió a demostrar que no tiene dificultades para adaptarse a los nuevos tiempos y Juste un Clou se convirtió en una de las colecciones icónicas de Cartier.

En 2018, esta colección que dio vida a anillos, collares, colgantes y aretes –fabricados en oro blanco, rosa y amarillo– se ha reinventado en versiones más delgadas y flexibles que se adaptan a la anatomía con mayor suavidad y que se alzan como un símbolo de rebeldía y libertad.Cubiertas de diamantes o en sus versiones más puras, las piezas de la colección Juste un Clou hablan por sí mismas. Sus curvas son también una declaración de la personalidad creativa y poco convencional de sus propietarios. A final de cuentas, un clavo no es sólo un clavo, es una herramienta que ayuda a construir cualquier cosa que seamos capaces de imaginar.

Imagen de la marca

Cortesía de la marca

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