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Gala MET: un amén por la moda

“Cuerpos celestes: la moda y la imaginación católica”.

La Gala MET es, un año más, la fiesta más importante dentro del mundo de la moda. Actrices, cantantes y modelos se entregan cada año y lucen, en una de las alfombras rojas más buscada, diseños atrevidos y sofisticados.

Cada año esta gala cuenta con una temática que dicta el dress code de la gala; en esta ocasión “Cuerpos celestes: la moda y la imaginación católica” ha sido el tema elegido. Las celebrities han hecho, durante la noche de ayer, que queramos convertirnos en devotas de la religión de la moda.

Repasamos los mejores y peores looks, los favoritos, y las joyas protagonistas de una noche que muchos de nosotros nunca olvidaremos en cuanto a estilismos se refiere. Desde vestidos inesperados, pasando por vestidos con los que bien podrías casarte, hasta complementos y maquillajes que han llamado la atención.

Rihanna ha sido quizá una de las más esperadas; aunque bien tenemos que decir que, para bien o para mal, nos ha sorprendido. Sin palabras si que nos ha dejado, de eso no tenemos duda y ha sabido recoger el sentimiento de esta gala. Un mini vestido de Maison Margiela, cuajado por completo de perlas, uno de los adornos más utilizados durante el Renacimiento por la realeza. La túnica con sobrefalda, la chaqueta que emula las vestiduras litúrgicas, la mitra, el tocado con el que las personas con dignidad episcopal cubren su cabeza durante los oficios litúrgicos y las joyas. Lo que más ha llamado la atención ha sido, sin duda, el collar “Crucifix Pendant circa 1936” de Cartier.

De la iconografía religiosa al mundo etéreo de los ángeles con Selena Gómez. Un diseño de cola kilométrica, en blanco y a base de gasa, salpicado de volantes y pedreria, una obra de Stuart Vevers, director creativo de Coach, que nos ha conquistado. Un vestido espectacular al que ha a acompañado con el pequeño detalle cristiano del colgante con una cruz de brillantes, de Tiffany & Co.

Y entonces llegó Blake Lively. Y se coronó como la favorita. Tanto su vestido como los complementos han sido una auténtica joya, dejando reminiscencias tanto renacentistas como barrocas. Un falda tubular que da paso a una sobrefalda con cola en color burdeos con bordados dorados y un estrecho corpiño durado cuajado de pedrería multicolor, y una aureola, diseñada con 100 diamantes, colocada tras su recogido y que completaba el look con las joyas de Lorraine Schwartz.

Lily Collins ha jugado con los límites y nos ha dejado, no solo un estilismo impecable, si no que también una lección de maquillaje. Collins ha elegido un vestido de Givenchy, negro con transparencias y que reflejaba los hábitos de algunas congregaciones de monjas. Por otro lado, Lancôme se ha encargado del look de belleza, con un maquillaje que ha convertido a Lily en una virgen. El estilismo se completa con una rosario entre las manos de Cartier.

El momento más viral de la noche

Keltie Knight ha sido la protagonista de uno de los momentos más llamativos de la noche. Y todo se debe a sus pendientes de Anna Wintour. Este fue el curioso accesorio que remataba su vestido negro de Paolo Sebastian, pero guarda un motivo; y es que cuando Keltie se enteró de que esta podía ser la última Gala Met de Anna Wintour, no dudo en rendirle homenaje.

Las otras estrellas

Kendall Jenner, Diana Kruger, Sarah Jessica Parker y Anna Wintour  han sido otras de las anfitrionas de la noche.

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