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Cómo Omega llegó a la luna 50 años más tarde

Para conmemorar el cincuentenario del primer alunizaje, la casa relojera ha producido un nuevo Speedmaster de Edición Limitada.

Omega celebra un momento que cambió la historia, y los límites de lo posible, para siempre: han pasado 50 años desde que la humanidad dio sus primeros y temerarios pasos sobre la Luna. La firma relojera lo celebra con un nuevo Speedmaster que tiene una conexión muy especial con los astronautas y con el legado de la misión Apolo 11.

Cómo Omega llegó a la Luna

Fue el 21 de julio de 1969, Neil Armstrong y Buzz Aldrin se convirtieron en los primeros humanos que caminaron sobre la superficie lunar. Su paseo duró solo dos horas y media, pero sus logros dejaron una huella decisiva en la historia de la exploración espacial. Y fue también en aquel emblemático paseo cuando el Omega Speedmaster Professional se convirtió en el primer reloj utilizado en la Luna.

La misión Apolo 11 es, sin duda, el momento más celebrado del considerable patrimonio espacial de Omega. Pero el viaje para llegar a ese punto comenzó más de 10 años antes, en 1957, cuando se lanzó el primer Omega Speedmaster.

Gracias a su diseño robusto, fiable y de fácil lectura, el Speedmaster se convirtió en la «elección de los pilotos» y fue adoptado por los miembros de la U.S Air Force, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Muchos de aquellos ases se convirtieron en astronautas del Mercury, el primer programa espacial tripulado de la NASA y, en 1963, uno de aquellos astronautas, Walter Schirra, llevó su propio Speedmaster CK2998 en la misión Mercury- Atlas 8. Orbitando la Tierra seis veces, su modelo personal se convirtió en el primer reloj de la firma utilizado en el espacio.

En 1964, el programa espacial de la NASA se estaba acelerando y esta agencia comenzó a buscar oficialmente un reloj en que pudiera confiar para todas sus misiones tripuladas. El director de Operaciones de Vuelos Tripulados, Donald K. «Deke» Slayton, emitió una solicitud de cronógrafos de pulsera a diferentes fabricantes de relojes de todo el mundo. Varias marcas, la firma Omega entre ellas, presentaron sus relojes para las pruebas de castigo, como exámenes térmicos, de choque, de vibración y de vacío, entre otros. Solo el Omega Speedmaster sobrevivió a aquellas pruebas y, como resultado, el 1 de marzo de 1965 fue declarado “Flight Qualified for all Manned Space Missions” (Cualificado para el vuelo en todas las misiones espaciales tripuladas).

Desde aquel momento, Omega fue la única firma proveedora de relojes para el Programa de Vuelo Espacial Humano de la NASA. Se confió en ella a lo largo del siguiente Programa Géminis y, por supuesto, del Programa Apolo, que tenía la mirada puesta en la Luna.

James Ragan, el ingeniero de la NASA que cualificó el Speedmaster en 1965, ha dicho sobre la importancia de Omega: «El reloj era un respaldo de seguridad. Si, en la superficie lunar, los astronautas perdían la posibilidad de comunicarse con la Tierra o perdían la operatividad de sus cronómetros digitales de cabina, entonces lo único que les quedaba en que poder confiar era el reloj Omega que llevaban en la muñeca. Necesitaba estar allí por si ellos tenían algún problema».

Con los ojos del mundo puestos en el Apolo 11 en 1969, cada pieza de tecnología y equipo tenía que ser perfecta. No cabía el error. Por eso, es tan gran honor para Omega mirar hacia atrás y saber que sus relojes han recibido la confianza implícita de todos los implicados.

Buzz Aldrin con Raynald, Presidente y CEO de Omega
Speedmaster Apollo 11
50th Anniversary Edición Limitada

Para conmemorar el cincuentenario del primer alunizaje, la casa relojera ha producido un nuevo Speedmaster de Edición Limitada a 1014 ejemplares, entregados con una garantía de cinco años. Siguiendo el famoso diseño del Speedmaster BA145.022, este nuevo cronógrafo ha sido realizado con una exclusiva aleación de oro de 18 qt e incorpora un nuevo movimiento Omega Master Chronometer calibre 3861 de carga manual.

Diferentes características hacen que esta nueva edición sea especial, como la caja (42 mm), el brazalete, los indices y las agujas horarias que han sido creados en oro MoonshineTM de 18 qt, una nueva aleación exclusiva cuyo color se inspira en la brillante luz de la luna en un cielo azul oscuro.

El bisel también hace único a este reloj ya que, fiel al modelo histórico de 1969, la casa ha incluido un aro de bisel color burdeos, esta vez en cerámica [ZrO2], según un proceso especial pendiente de patente, con escalata quimétrica en CeragoldTM. Así como el movimiento, incorporando el Omega Master Chronometer calibre 3861, un movimiento de recarga manual con Escape Co-Axial, espiral de silicio Si14, puentes y pletina principal bañados en oro MoonshineTM y marcas en color burdeos.

Un reloj para coleccionistas con una gran historia.

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